Travesuras propias de los niños, exploradores por naturaleza

Y ustedes qué opinan? Muchas travesuras se nos quedaron por fuera…

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Los niños por naturaleza tienden a explorar todo su alrededor, y muchas veces esas infinitas e incansables exploraciones traen consigo, travesuras propias de los niños.

En esta pequeña imagen quisimos plasmar ALGUNAS de esas travesuras que nuestros pequeños hijos son expertos en hacer. Pero ojo, esto también debe ser un llamado a todos los papitos, si tu bebé está muy callado, corre a mirar que está haciendo, así como hay travesuras que no harán daño a tu bebé, hay unas muy peligrosas. Nunca los dejes solos y siempre procura estar pendiente de lo que hacen, seguro eso te dará más tranquilidad.

Y no te afanes cuando de travesuras se trata, explícale hablando que hay cosas que no están bien hechas, recuerda siempre que hay travesuras propias de los niños que serán muy difíciles evitar.

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5 tipos de madres con las que te puedes identificar

Siempre me he preguntado porqué crecimos pensando que madre solo hay una, si en realidad una mamá puede ser muchas mamás al tiempo. Esto lo comprendí cuando inicié este mágico viaje en el mundo de la maternidad.

Este mundo trae consigo muchas experiencias, algunas confunden, otras generan alegrías y tristezas, otras dependen de nuestro entorno laboral y social, otras simplemente hacen parte de nuestra naturaleza de mujer, en fin, ser mamá no es para nada fácil, es una tarea compleja que demanda tiempo, paciencia e incluso inteligencia, por eso es tan importante entender que dentro de cada mamá hay muchas mamás.

Hace algún tiempo leí un libro muy lindo que se llama mamá maravilla y este me ayudo a confirmar que lo que aquí estoy plasmando no es descabellado, aunque por nuestra madurez ya tenemos una personalidad definida, al convertirnos en madres podemos manejar muchos estados anímicos e incluso personalidades que nos definen como mamás.

De acuerdo a esto, a continuación describiré 5 tipos de madres con las que te puedes identificar y con las cuales me identifico:

1. Están las mamás cariñosas, esta virtud con la que contamos todas las mujeres que decidimos ser madres, viene tatuada en nuestro ser, es nuestro instinto maternal el que por naturaleza nos lleva a brindar todo el tiempo cariño a nuestros bebés, a ser consentidoras, amables, tiernas y pacientes, conocemos a la perfección los gustos de nuestros hijos, la mayor virtud es ser comprensiva.

2. Pero cuando desobedecen a esa mamá, ese modelo cambia y nos convertimos en la mamá que nadie quiere ver, la que se enfada, por pilatunas, mentiras piadosas, por no comer o dejar de jugar, esta clase de mamá puede ser el verdugo de los pequeños, aunque lastimosamente es necesario dar a conocer de vez en cuando esta fase. (Reprender sin lastimar).

3. En nuestro diario vivir jugamos con personalidades diferentes, muchas veces dependiendo de cómo se desarrolla nuestro día. A quién no le ha sucedido que después de un largo día laboral, donde todo salió a la perfección, se cumplen las tareas de ese día, llegamos a casa convertidas en la mamá divertida, la que hace cualquier cantidad de tonterías con tal de robar carcajadas y sonrisas de esos pequeños rostros, entonces aquí somos ese tipo de mamá que se disfraza, se pinta como payaso, se cuelga una toalla para parecer un súper héroe, su mayor virtud es mediar y consultar con todos cualquier decisión.

4. Y entonces está la mamá guapa, la que siempre está a la moda, peinada, no sale de casa sin maquillarse, comparte sus logros y los de sus hijos en redes, su mayor virtud es la planeación de sus actividades, todas hemos sido esta clase de mamás, indudablemente ahora con la fuerza que han tomado las redes sociales, compartimos con el mundo cada logro, risa y locura. (Mamás siempre bellas).

5. Luego nos encontramos con la mamá trabajadora, la que vive sus días a mil por hora, la que debe estar corriendo de un lado para otro, dejando listas miles de tareas, está pendiente siempre de lo que proyecta a sus hijos, su mayor virtud es la paciencia.

Y aquí dejo los 5 tipos de madres con las que te puedes identificar y que sin duda me identifico, entonces podemos concluir que las mamás somos como camaleones, somos mamás maravilla, no nos podemos definir como una sola mamá porque ante los ojos de nuestros inocentes jueces somos muchas mamás dependiendo el momento, lugar y hora.

Escrito por: Marcela Villabón R.

Felizmente mamá

 
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Mi primer embarazo

Mi primer embarazo dejó una combinación de sentimientos y recuerdos felices y otros, no tan felices. Desde el primer momento en que supe que estaba embarazada sentí mucho miedo, no estaba planeado, económicamente no había estabilidad y aún mi pareja y yo éramos novios. En fin, un momento tenso, yo ya tenía mis dudas unos días atrás, aunque debo confesar que guardaba una leve esperanza de que no hubiera embarazo. Y no porque no quisiera, sino que como muchas, aún no estaba preparada. Fue así de repente, sin planearlo. Siempre soñé con ser mamá cuando terminara mi universidad, y fue así, como si el destino me lo estuviera cumpliendo.

Ocho días antes de enterarme, ya con el mayor síntoma, un retraso, me realicé una prueba de orina, y salió NEGATIVA, pero mi novio no estaba muy seguro así que me dijo “hazte una prueba de sangre”, yo no quería pero lo hice para que quedara más tranquilo. Para tranquilidad de ambos, la prueba salió NEGATIVA. Las dos pruebas dieron NEGATIVO, seguro no estábamos embarazados.

Pasaron ocho días y seguía con un retraso, el miedo regresó. Así que compré otra prueba y esta vez mostró POSITIVO, no lo podía creer, ¿cómo era posible que sólo ocho días atrás fuera negativo? Pues esto es más común de lo que imaginé, los médicos recomiendan que este examen se haga 15 días después de haber tenido la relación sexual. Me tiré al suelo y llena de dudas e incertidumbre llamé a mi novio para darle la noticia, él simplemente escuchó y colgó. 10 minutos después estaba en mi casa, fuimos a un centro médico para hacerme una prueba de sangre, 15 minutos después nos confirmaron lo que temíamos. POSITIVO ¿Voy a ser Mamá? ¡Mi primer embarazo!.

Mi cabeza daba mil vueltas y el sólo pudo decir “¿cuándo tenemos el segundo?”. Yo estaba confundida, acababa de terminar mi práctica, él trabajaba en la empresa de sus padres. No había mucha estabilidad económica, y en este país nadie contrata una mujer embarazada, a menos que no se den cuenta, vivíamos con nuestros padres, pero aún así, con tanto miedo y duda de lo que sería tener un bebé nos fuimos a vivir juntos, otro proceso que de repente cambiaba nuestras vidas.

Asimilar la noticia de nuestra paternidad nos tomó tiempo así como saber que nuestras vidas habían cambiado de repente. Un hijo es una bendición pero consigo trae, sacrificios, cambio de vida, ya no puedes hacer lo que hacías antes, aunque depende de la persona, ya tus planes empiezan a ser con esa personita que desde ese instante en el que te enteras que existe, se roba tu aliento y tu corazón.

El embarazo estuvo bien, dentro de lo normal, aunque durante el primer mes tuve amenaza de aborto, afortunadamente no pasó de ser una amenaza, me cuidaba, me alimentaba bien, así que nada paso a parte de las incómodas náuseas de los tres primeros meses.

Mi parto estaba planeado, la bebé nacería por parto natural, pero cuándo llegué a la clínica con fuertes contracciones y dilatación en 4, me encontré con el sistema de salud que tenemos la mayoría de los Colombianos, un sistema de profesionales mediocres, que no se conmueven con nada, gritaba del dolor, porque no recibí epidural, pero era invisible para todos los que pasaban por mi lado, de pronto estaba en 9 de dilatación, fue en ese momento que el médico notó que mi bebé estaba presentando problemas, su ritmo cardiaco estaba disminuyendo y sólo escuche decirme “mamita toca hacerle cesárea de emergencia”, yo en medio del intenso dolor dije que sí, sin imaginarme que el que debía ser el mejor día de mi vida, dejaría recuerdos amargos difíciles de olvidar. Mi bebé nació sin signos vitales, tuvo sufrimiento fetal agudo y asfixia perinatal y a mi, durante la cesárea me perforaron la vejiga, convirtiendo el parto en un sin fin de contratiempos. Tuve sonda durante 15 días. Mi hija estuvo 6 días en cuidados intensivos.

Hoy ella es un milagro, después de estar sin signos vitales lograron reanimarla y gracias a Dios hoy después de dos años y medio es una niña increíblemente espectacular, lúcida, inteligente, sin ningún tipo de consecuencia. Y tal vez a eso le debemos muchos cuidados, estimulación, juegos didácticos que le ayudan a desarrollar sus habilidades, pero sobre todo amor, mucho amor.

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Volver al trabajo luego de la maternidad

La causa más frecuente de abandono de la lactancia es el regreso al trabajo o a cualquier actividad diaria que nos impida estar todo el tiempo con nuestros bebés.

Cuando la mamita que amamanta debe separase de su hijo para retomar sus obligaciones laborales, es momento de iniciar el proceso de sacar y almacenar la leche materna.

Es importante tomarse el tiempo necesario para hacer este proceso, así que, mamita no te desanimes si en los primeros días te sacas menos cantidad, recuerda que cada gota cuenta para la alimentación de nuestros pequeños. Lo que te recomendamos es que unas semanas antes de tu regreso a trabajar inicies la succión manual de la leche y empieces a reservarla en el congelador.

Esta leche la conservaremos para que la persona que se queda con nuestro bebé inicie la toma en nuestra ausencia. A continuación te daremos 3 consejos para volver al trabajo luego de la maternidad que son importantes para lograr que esta separación sea exitosa sin dejar la lactancia completamente.

1. Estar conscientes del momento en que debemos retomar nuestras labores: Cuando somos conscientes del momento en que debemos regresar al trabajo es más fácil levantarnos un día y salir de la casa. Nuestros bebés entienden todo lo que pasa a su alrededor, así que iniciemos explicándoles y contándoles que debemos irnos de su lado por unas horas, pero que eso no quiere decir que los vamos a abandonar.

2. Cómo debemos almacenar la leche: Es importante que utilicemos siempre un recipiente con tapa apto para alimentos, o bolsas herméticas cada vez que se guarde la leche debemos etiquetar el envase o la bolsa con la fecha en que se hizo la extracción. Si la almacenamos en bolsas es primordial sacarles todo el aire. Es necesario anotar la fecha de almacenamiento, cuándo retires leche almacenada, debes hacerlo según el tiempo que lleve congelada, de la más antigua a la más reciente. Si tienes la leche en temperatura ambiente puedes usarla antes de las 8 a 12 horas, si la tienes en la nevera (al fondo de la primera bandeja, no en la puerta) la puedes usar hasta 5 días después, en congelador de una puerta hasta 14 días y en congelador de dos puertas hasta 3 meses.

3. Cómo desde la empresa pueden apoyar la continuidad de la lactancia: Hasta que nuestros bebés cumplan 6 meses disponemos de una hora de lactancia que se puede dividir en dos fracciones, 30 minutos cada una, sin que nuestra remuneración se vea afectada.

Mantener la lactancia no es difícil, si las condiciones del trabajo nos lo permiten y teniendo en cuenta que ahora muchas empresas son conscientes de la importancia de la primera infancia, la mejor opción siempre será tener la oportunidad de llevar a nuestro bebé al trabajo en las pausas de la madre para que le dé el pecho y mucho mejor si la empresa tiene espacios para lactancia. Si esto definitivamente no es posible es necesario que nuestros pequeños tomen la leche previamente extraída.

Es importante anotar que algunos bebés cambian el ritmo de las tomas, descansando mientras estamos separadas de ellos, esto aumenta el número de tomas cuando estamos con ellos, especialmente en la noche.

Pero no se preocupen mamitas, si se aprovecha bien la toma nocturna, podremos descansar lo suficiente sin alterar nuestro sueño.

Disfrutemos la lactancia, no tenemos afanes para dejar de hacerlo. Nuestros hijos necesitan esa cercanía, darle leche a demanda, tantas veces como lo necesiten, lo único verdadero es que la lactancia materna es la mejor manera de decirles cuantos los amamos y lo importante que son para nosotras. Volver al trabajo luego de la maternidad no debería ser difícil para nosotras cuándo somos conscientes de que esto tarde o temprano va a suceder, de nosotras depende la tranquilidad de nuestro bebé cuando no este con su mamá.

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Mitos sobre la lactancia materna

Durante los primeros 6 meses de vida de nuestros pequeños es muy importante alimentarlos con leche materna, pues para ninguna mamita es un secreto que este tiempo es de vital importancia para el desarrollo cognitivo, inmunológico y físico de nuestros bebés.

La organización mundial de la salud indica que hasta los 6 meses es recomendable alimentarlos exclusivamente con leche materna.

Este es un proceso del cuerpo, es un proceso hormonal y es diferente en todas las mujeres, por eso aquí hablaremos de esta etapa tan importante para nosotras y nuestros bebés, es importante que conozcas algunos de los mitos sobre la lactancia materna.

Dentro de todos los mitos sobre la lactancia materna, te nombraremos 3 que nos preocupan mucho a las mamás modernas:

1. Mamás que no producen suficiente leche: El bebé es quien controla la producción de leche de la mamita, lo que sucede es que a veces erramos en la posición del pecho y la manera en que el bebé toma el pezón. Corrigiendo estas falencias con la ayuda de algún especialista seguramente aumentarás la producción de leche.

2. Cuidados especiales en las dietas para evitar cólicos o gases: Si bien las mamitas debemos cuidar nuestra alimentación y hay comidas que pueden influir en el color y el sabor de la leche, nuestros bebés se adaptan fácilmente a esos cambios. Aun así, se recomienda consumir en menor cantidad comidas que contengan café, té o chocolate.

3. Tomar ciertos líquidos produce más leche: Además de que el bebé es el que controla esta producción, lo importante es estar bien hidratado, es importante tomar mínimo 12 vasos de agua diarios para no deshidratarse, incluso tomar jugos, caldos y sopas. Pero esta producción nunca va a estar determinada por la cantidad de malta o agua de panela que tomes, además recuerda que estas bebidas son altas en azúcar y lo que sí pueden lograr es un aumento significativo de tu peso.

La lactancia materna es algo que debemos tomar con mucha seriedad, es una etapa en la que además de alimentar a nuestros pequeños, darles protección y seguridad, definirá una relación muy cercana con los bebés, aun así es inevitable que esta etapa llegue a su fin, pero podemos continuar amamantando en menor número de tomas sin dejar la lactancia completamente.

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